1982

Voces argentinas

la historia de los desaparecidos y torturados en la Argentina no es un botín generacional sino parte de nuestra historia, por lo que es materia de debate y de reflexión. Lo que se llamó foquismo, la lucha armada en nuestro país, la organización militar de muchos entre la adolescencia y la juventud sin ninguna experiencia, y a veces sin ninguna vocación, de matar o morir, la prédica de parte de la dirigencia de que el pueblo los estaba esperando como salvadores y liberadores de la esclavitud, la doctrina de la ultraizquierda de que el pueblo necesita de una vanguardia iluminada porque ha sido envenenado por la opresión de las consciencias, que la justicia no puede estar en una lista de espera; la actitud de dirigentes que provenían de sectas neonazis del nacionalismo vernáculo y que luego pretendían dirigir a la clase obrera hacia una patria socialista, el sueño de una guerra continental en el que las masas campesinas del tercer mundo se apoderarían de su destino, la adoración fetichista de un líder de masas que fue reinventando a la medida de aquellas ilusiones, y, fundamentalmente, una ceguera dogmática que lindaba con el terror intelectual, que impidió alguna prudencia, otras vías, otra práctica política, todo esto también ha sido olvidado, más aún, ni siquiera, quizás, pensado, es incómodo.

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Interioridad

Curso: “La genealogía de la moral y la crítica polémica” (15)

Esto, solamente esto, es la mala conciencia: fuerzas activas impedidas de exteriorizarse que invierten la dirección de sus impulsos crueles contra sí mismas. Con esto nace el mundo interior, algo que prácticamente no existía, no tenía prácticamente espesor, las fuerzas de la actividad estaban todas dirigidas hacia el exterior. Cuando las fuerzas activas se interiorizan, abren un mundo de todas dimensiones en el interior del hombre, que era un estuche demasiado estrecho. Con la actividad interiorizada gana en anchura, profundidad y extensión; nace el alma. Todo esto es gracias a la actividad que no se exterioriza, que se vuelve contra sí misma, que desata sobre sí sus instintos de crueldad y goza en eso, también. Deriva de aquí este hecho abominable, de los más interesantes y de los más tristes: el hombre sufriendo de sí mismo. El sufrimiento del hombre por el hombre, que se produce porque los instintos crueles no se evaporan en el aire.

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"Michel Foucault: Las formas de problematización" por Mariano Iriart

LAS FORMAS DE PROBLEMATIZACIÓN. Elementos para una crítica del pensamiento

“Pensar por pensar” es una fórmula que no expresa primeramente un resultado, sino una operación. En ningún sentido puede decirse que da lo mismo. Enuncia, en cambio, una potencia del pensar: es pensar al cuadrado, una elevación del pensamiento. Más precisamente, se refiere a un uso específico, en el que no tiene otro fin más que sí mismo. Uso que distinguimos con el nombre de problematización (…) “Pensar por pensar”, pensar en tanto perteneciente a los seres pensantes, no es objeto de garantías, sino de encarnizamientos, obstinaciones y extravíos.

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Trabajemos, estudiemos, aprendamos, investiguemos, hagamos nuestra tarea.

La cultura del esfuerzo

Vivimos en una sociedad de engaño. Los adultos de mi generación han diagramado una estafa educativa en nombre de la solidaridad, de la justicia, y de otras banderas civilizatorias que han convertido en trapos.

¿Si quien aquí escribe tiene soluciones? Tengo un mensaje, se los digo hace veinticinco años de actividad docente a los jóvenes, y a mis colegas:

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Nietzsche (1882)

Curso: “La genealogía de la moral y la crítica polémica” (14)

La terapéutica del sacerdote es que el enfermo se enferme todavía más. Se llama infectar la herida, aturdir de dolor. Cuando el dolor es muy grande ya no se siente, se adormece la sensibilidad. Desde el punto de vista fisiológico, a esta terapéutica le corresponde la objeción obvia de no sanar. Pero ¿quiere el sacerdote sanar? No, lo que quiere es aliviar el dolor. Y lo hace bastante bien, pues ya no se siente.

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subidios

Presentación de “La empresa de vivir”

[La empresa de vivir] es el resultado de una investigación sobre la década del noventa. Su objeto teórico es la economía como instancia cultural: lo económico. Lo económico no es una disciplina. Se constituye por la dispersión de la economía en el espacio cultural. Lo que me ha interesado es la pretensión filosófica de la economía. Entiendo por esto su deseo de ocupar un lugar fundante.
[...] cuatro partes [que] forman un recorrido conjunto por lo económico. Pero no son iguales, más aún, todas son distintas. Sus tonos también lo son. Sus aspectos pueden permitir que el lector más interesado en algunas de las cuestiones aquí tratadas pueda dirigirse a ellas directamente. El libro no tiene una arquitectura vertical. Es horizontal: el lector puede situarse en cualquiera de las cuatro zonas y comenzar por donde quiera.

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Cielo, infierno, purgatorio

Curso: “La genealogía de la moral y la crítica polémica” (13)

Tomás de Aquino, dice con la mansedumbre de un cordero, “Los bienaventurados verán en el reino celestial las penas de los condenados, para que su bienaventuranza les satisfaga más.”

Prescindiendo de la Iglesia nosotros todavía amamos el veneno. “Su veneno” es la inoculación de estos valores. Por eso el librepensador cree oponerse de alguna manera a los valores establecidos, tomando por “los valores establecidos” a la Iglesia.

Mientras que toda moral noble nace de un triunfante sí dicho a sí mismo, la moral de los esclavos dice no, ya de antemano, a un “fuera”, a un “otro”, a un “no-yo”; y ese no es lo que constituye su acción creadora.

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Nietzsche, Ree, Salome

Curso: “La genealogía de la moral y la crítica polémica” (12)

Es propio del pensamiento histórico y del político demagogo pensar que todas las fuerzas existieron para coronarse en este presente. Que nada es más valioso que este presente, que los hombres de hoy son mejores que los que han estado antes, porque nosotros hemos evolucionado. Hemos salido de ciertos estados primitivos y somos más vivos, conocemos mejor. El historiador –genéricamente ¿no?- la historia, los que tratan de descubrir un sentido en la historia, lo que tratan de hacer es que su trabajo sea adulador para sus contemporáneos. Mostrarles que ellos son los mejores y que en definitiva todas las cosas que han ocurrido antes existieron para que coronen en este momento presente y ellos disfruten de su posición privilegiada. Es el mismo proceder que hace el demagogo en el ámbito de la política. El demagogo es el que le hace creer a los que gobierna que son los mejores que hay y que todo tiene que servirlos para ellos y que ellos son el fin de toda la actividad de la política.

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Amo y esclavo

Curso: “La genealogía de la moral y la crítica polémica” (11)

Nietzsche plantea, no explícitamente aunque de forma bastante directa, entre su fuerte y débil por un lado, y el señor y el siervo de Hegel y la dialéctica hegeliana, por otro, es decir la herencia kantiana, su rival más serio. Nietzsche afirma respecto de la dialéctica: ¡pero qué imagen del poder berreta! ¿Quién se imagina que el poder es eso? Es siempre el esclavo, que busca afuera de él y en los demás la afirmación que no es capaz de darse, la aparente afirmación, el sí del asno y el arte del dialéctico, no es mera coincidencia. La dialéctica, lo que expresa y lo que sostiene y a lo que apuesta hasta lo que no tiene, es el subterfugio para asegurar la victoria de los débiles sobre los fuertes. Este “señor” de la dialéctica, es la imagen del esclavo cuando se representa el poder, y es el esclavo tal cual, cuando, de hecho, triunfa.

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Actividad

Curso: “La genealogía de la moral y la crítica polémica” (10)

Imaginemos un cordero lógico, que hace este razonamiento: “el ave de rapiña que ataca y se come los corderitos, ése es malo; todo lo que sea la antítesis a un ave de rapiña, es decir, un corderito, es decir, lo más parecido a nosotros, porque es la antítesis, ése es, en consecuencia, bueno.” Y está bien; es su manera de razonar, bien por el cordero y para el cordero. Pero si vemos más de cerca, así nace el bien y el mal, y una nueva manera de valorar, el invento de la moral, la creación de los valores morales.

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y lo que llamáis "mundo" debe ser creado primero por vosotros

Curso: “La genealogía de la moral y la crítica polémica” (9)

¿Qué ocurriría si en el «bueno» hubiese un síntoma de retroceso, y asimismo un peligro, una seducción, un veneno, un narcótico, y que por causa de esto el presente viviese tal vez a costa del futuro?¿Viviese quizá de manera más cómoda, menos peligrosa, pero también con un estilo inferior, de modo más bajo?… ¿De tal manera que justamente la moral fuese culpable de que jamás se alcanzasen una potencialidad y una magnificencia sumas, en sí posibles, del tipo hombre? ¿De tal manera que justamente la moral fuese el peligro de los peligros?

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Michel Foucault

Curso “La genealogía de la moral y la crítica polémica” (8)

Este problema del valor de la compasión y de la moral de la compasión parece ser en un primer momento tan sólo un asunto aislado, un signo de interrogación solitario; mas a quien se detenga en esto una vez y aprenda a hacer preguntas aquí, le sucederá lo que me sucedió a mí: – se le abre una perspectiva nueva e inmensa, se apodera de él, como un vértigo, una nueva posibilidad, surgen toda suerte de desconfianzas, de suspicacias, de miedos, vacila la fe en la moral, en toda moral, – finalmente se deja oír una nueva exigencia. Enunciémosla: necesitamos una crítica de los valores morales, hay que poner alguna vez en entredicho el valor mismo de esos valores.

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Llegad hasta las fronteras de vuestros sentidos

Curso: “La genealogía de la moral y la crítica polémica” (7)

Los valores se nos ofrecen como principios de una valoración. Es lo que Nietzsche descubre y es el elemento y el lugar en el que se desarrolla la Genealogía: los valores mismos suponen valoraciones. Pero estas valoraciones no remiten de nuevo a valores que las validarían, sino que son maneras de ser de los que juzgan. “Puntos de vista” desde los cuales valoran. Quién dice que tal cosa es valiosa y tal perjudicial. Qué quiere el que afirma tal y tal cosa. Es verdad, para quién; valioso para quién, perjudicial para quién.

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El aguila y el sol

Curso “La genealogía de la moral y la crítica polémica” (6)

Voluntad de poder no es que la voluntad ansíe poder, quiera ser obedecida, y mucho menos quiera hacerse reconocer como dominante. Quiere decir otra cosa: que la altura alcance los valles, que lo alto quiera ir hasta lo más profundo, es expresión de una voluntad de poder. Que el viento de las alturas descienda a lo hondo es voluntad de poder; no desciende por otro motivo que porque quiere. Y quiere llevar su potencia hasta sus últimas consecuencias. De esta manera, es afirmativo lo que llega al fin de lo que puede. Que el sol ansíe iluminar a las profundidades, su ocaso, eso es voluntad de poder y no es para nada despreciable.

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Héctor Schmucler

La época en fuga. El olvido del mal.

Sin algún principio de justicia compartible, ningún impedimento moral limita el actuar de los seres humanos. Cualquier exceso se hace posible porque la idea misma de exceso queda suprimida y la tragedia viene a recomponer un orden con actos desproporcionados donde fracasa cualquier intento de comprensión. El mal pierde las características por las cuales es generalmente reconocido: deja de ser una tentación y se vuelve la forma de una nueva rectitud. A la inversa, lo que convencionalmente se llama bondad se transforma en tentación que debe ser suprimida.

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Los hundidos

El recuerdo, la vergüenza, el arte

En el origen del arte encontramos esa idea, o ese sentimiento muy vivo de una cierta vergüenza de ser un hombre, que hace que el arte consista en liberar la vida que el hombre ha encarcelado. El hombre no deja de encarcelar la vida, no deja de matar la vida. La vergüenza de ser un hombre: el artista es aquel que libera una vida, una vida potente, una vida que es más que personal, que no es la propia vida.

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Tzvetan Todorov

Todorov en Argentina

La Historia nos ayuda a salir de la ilusión maniquea en la que a menudo nos encierra la memoria: la división de la humanidad en dos compartimentos estancos, buenos y malos, víctimas y verdugos, inocentes y culpables. Si no conseguimos acceder a la Historia, ¿cómo podría verse coronado por el éxito el llamamiento al “¡Nunca más!”? Cuando uno atribuye todos los errores a los otros y se cree irreprochable, está preparando el retorno de la violencia, revestida de un vocabulario nuevo, adaptada a unas circunstancias inéditas.

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La vergüenza de ser un hombre

Microrracismos

Los “salvados” de Auschwitz no eran los mejores, los predestinados al bien, los portadores de un mensaje; cuanto yo había visto y vivido me demostraba precisamente lo contrario. Preferentemente sobrevivían los peores, los egoístas, los violentos, los insensibles, los colaboradores de la “zona gris”, los espías. No era una regla segura (no había, ni hay, en las cosa humanas reglas seguras), pero era una regla. Yo me sentía inocente, pero enrolado entre los salvados, y por lo mismo en busca permanente de una justificación, ante mí y ante los demás. Sobrevivían los peores, es decir, los más aptos; los mejores han muerto todos.

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“Con la Genealogía de la moral, Nietzsche se propone reescribir la Crítica de la razón pura.” Gilles Deleuze

Curso “La genealogía de la moral y la crítica polémica” (5)

Pensar contra la razón no es menos riguroso que pensar con la razón, al nivel del pensamiento. En todo caso, es más arriesgado. Kant, en definitiva, no encontró la instancia adecuada con la cual se podría efectuar una crítica de la razón, sin dejar a la razón el cuidado de fijar sus límites y la naturaleza de sus intereses. Le faltó el método para descubrir un elemento que sea capaz de juzgar a la razón desde adentro, sin confiarle al mismo tiempo el deber de pronunciarse sobre sus propios intereses. Y eso es la voluntad de poder. La voluntad de poder es el elemento genético y productor que puede ser capaz de juzgar, como diferente a la razón, y sin embargo, como principio inmanente. Y este método de la voluntad de poder es lo que se llama también genealogía.

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El triunfo de los débiles

Curso “La genealogía de la moral y la crítica polémica” (4)

Sea como sea hay algo a lo que Nietzsche se opone que es propiamente de un pensamiento socrático, como él dice, popular, de gusto democrático: que los débiles juntos forman una fuerza mayor. ¡Jamás!, dice Nietzsche. Los débiles no cambian su naturaleza, no son nada grande. Los débiles triunfan pero triunfan no formando una fuerza mayor para afirmar su diferencia. Separan al fuerte de lo que puede, vuelven al que es activo en reactivo. Hacen de la actividad motivo de una vergüenza. Por eso, los triunfos de los débiles nunca llegan a conformar una fuerza mayor, porque tienen al mando y al poder como lo odioso; porque hacen de la negación principio y motor de toda existencia.

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El caminante sobre la bruma

Curso “La genealogía de la moral y la crítica polémica” (3)

“Lo mejor del hombre consiste en que es un tránsito y un ocaso”, que se acaba. No es un fin, es un medio, es decir, un medio para un fin superior. Lo que fuera ese fin superior no lo podemos decidir nosotros. Este fin superior, Nietzsche le pone el nombre de superhombre.
Qué innovación es que esto que era un medio se proponga a sí mismo como un fin y que perdure.

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Tragedia

Curso “La genealogía de la moral y la crítica polémica” (2)

Vuelvo a esta cuestión que había dicho, de la alegría que Nietzsche descubre en la tragedia como propio de lo trágico. No es el sufrimiento, sino un sufrimiento que se afirma, eso es la tragedia, afirma hasta el sufrimiento, sin caer una mácula sobre la dignidad de la vida.
(…)
Saltar por encima de la empiria, ir más allá de lo que oblicuamente se puede comprobar, hacia lugares donde se arriesga una verdad y se impone una verdad cuya tiranía remarca este principio que siempre fue del agrado de todos los filósofos, que es: todo es uno y lo mismo, todo es una sola cosa: “agua” dijo Tales de Mileto y arrancó la filosofía. Un filósofo de verdad es una sola idea equivocada, y apresurada, por su urgencia.

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La Genealogía de la Moral: Un escrito polémico

Introducción al curso “La genealogía de la moral y la crítica polémica”

El público tiene una restricción, no es apto para agitados o temerosos ¡No puede ser temeroso! Si lo que quiere es conservarse, si teme a los ambientes desguarnecidos, si al sentir vacilar su fe tiende a retroceder, no vamos a avanzar mucho en ese sentido, en realidad, va a ser perjudicial para esa persona y no debería quedarse, no quiero causar daño a nadie. En cambio, si alguien es resistente a sus propias valoraciones, a soportar sus propios enredos en la estupidez (soportar no es justificar, es atender) y quiere – fundamentalmente, quiere – ser de otra manera y no sabe qué hacer, ése, en cambio, esta acá como en el lugar indicado porque justo de lo que hay es pistas de cómo hacer eso.

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Comisión de la Verdad y la Reconciliación en Sudáfrica, 1996

¿Cómo fundar una comunidad después del crimen?

Esa pregunta, es ante todo la pregunta que me ha conducido, ya desde hace un tiempo, a interesarme en la contrastación de los modos disímiles, y ambos ejemplares, en que, en Argentina desde 1983, y en Sudáfrica desde 1994, se tramitó la salida de regímenes de Terror y se sentaron los cimientos de los “nuevos comienzos” en una y otra comunidad política.

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